Sobre Camarón de la Isla
José Monge Cruz (San Fernando, Cádiz, 5 de diciembre de 1950 - Badalona, Barcelona, 2 de julio de 1992), conocido artísticamente como Camarón de la Isla, ha sido el cantaor español más emblemático, siendo considerado y aclamado por la crítica como el renovador del cante y una de las principales figuras del Flamenco de todos los tiempos.

Un antes...

Desde muy pequeño cantaba en las ventas cercanas a San Fernando, especialmente la Venta Vargas - y en fiestas privadas.

Se hace profesional a los 16 años con las compañías flamencas de Miguel de los Reyes y Dolores Vargas. Tras una temporada en el tablao de Torres Bermejas (Madrid), graba su primer disco con la guitarra de Paco de Lucía. Tremendo impacto en la música flamenca, fué contratado para actuar en los festivales flamencos andaluces más importantes como primera figura.

De ahí que sus innovaciones estilísticas, cifradas principalmente en distorsiones rítmicas, sean aceptadas por los cabales, dado que en ningún momento se separan de un compás legítimo, que este artífice conoce por naturaleza.

... y un después

Posiblemente, Camarón de la Isla sea el cantaor más personal de las últimas generaciones flamencas. Su duende se pone de manifiesto en todo instante y hasta sus expresiones más livianas tienen el aliciente de conmover, de pegar ese pellizco en la sensibilidad de los entendidos y sentidores del cante.

Estamos, pues, ante un cantaor con magia, con alma y sutileza flamenca personalísima, de quien podemos decir, que por méritos propios ha pasado a la historia.

Por eso es el que auna a más gente, vincula a más seguidores y conecta rápidamente con todo auditorio.

Camarón de la Isla, la  revolución del flamenco

Sobre el Flamenco...

El Flamenco, declarado en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.por la Unesco, es un arte vivo, con su propio lenguaje, tradiciones y normas.

El Flamenco es un estilo de música y danza propio de las comunidades de Andalucía, Extremadura, Murcia y un signo de identidad de la etnia gitana que ha desempeñado un papel esencial en su evolución. Data del siglo XVIII y existen múltiples controversias sobre su origen, ninguna de ellas comprobada históricamente, lo que ayuda a proyectar y engrandecer la leyenda y el misterio que lo envuelve.

EL CANTE

Según la Real Academia Española, se denomina "cante" a la "acción o efecto de cantar cualquier canto andaluz", definiendo "cante Flamenco" como "el canto andaluz agitanado" y el cante jondo como "el canto más genuino andaluz, de profundo sentimiento".25 Al intérprete de cante Flamenco se le llama cantaor en vez de cantante, con la pérdida de la de intervocálica característica del dialecto andaluz.

EL BAILE y EL PALO

El baile Flamenco puede acompañar distintos palos. Su realización es similar a un ejercicio físico moderado y tiene probados efectos en la salud física y emocional a menudo denominado "flamencoterapia". Se conoce como palo a "cada una de las variedades tradicionales del cante flamenco". Cada palo tiene su propio nombre, unas características musicales únicas que se llaman "claves" o "modos".

El flamenco se ha ganado una identidad propia.

>EL TOQUE

La postura y la técnica de los guitarristas flamencos, llamados tocaores, difiere de la usada por los intérpretes de guitarra clásica. Mientras el guitarrista clásico apoya la guitarra sobre su pierna izquierda de forma inclinada, el guitarrista flamenco suele cruzar las piernas y apoyarla sobre la que se encuentra más elevada, colocando el mástil en una posición casi horizontal con respecto al suelo.

EL DUENDE

El «duende» Flamenco de los bailaores es, según la RAE, “ese encanto misterioso e inefable” que se apodera de ellos y los envuelve. Se trata de un modismo que utilizaban los eruditos de principios del siglo XX para describir un espectáculo de flamenco con temperamento, con garra, con carácter. El gran poeta y dramaturgo andaluz Federico García Lorca definió el término, en su conferencia “Teoría y juego del Duende”, citando a Goethe hablando de Paganini: “Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica”.